marzo 23, 2019

Patologías cardíacas

Enfermedades del Corazón.

El corazón es la bomba del organismo, formada por músculo, que con sus contracciones se encarga de bombear la sangre para que todas y cada una de las partes del organismo reciban oxígeno y nutrientes y se le retiren CO2 y desechos. Para realizar su función consta de compartimentos, los ventrículos y las aurículas para dirigir el flujo de la sangre. Por el lado derecho recibe la sangre del organismo, pobre en oxígeno, y la envía a los pulmones para oxigenarla y por el lado izquierdo recibe la sangre de los pulmones y la lanza hacia el organismo. En cada uno de los compartimentos, que llamamos aurículas y ventrículos, el corazón dispone de válvulas para que la sangre no retorne. Cuando el organismo demanda más oxígeno el corazón puede hacer dos cosas, latir más fuerte o ir más rápido. Cuando las necesidades son menores el corazón puede latir con menos fuerza e ir más despacio.

El corazón puede sufrir alteraciones en varios puntos:

• Patologías valvulares: si las válvulas no cierran bien, puede producirse reflujo de sangre, es decir, cierta cantidad vuelve hacia atrás.

Fallo en la fuerza de contracción.

• Dilataciones o hipertrofias: el corazón, cuando nota que la cosa empieza a ir mal, tiene dos mecanismos compensatorios: hipertrofiarse, es decir, hacer más músculo, pero a costa de que las cavidades sean más pequeñas, o dilatarse pero esta vez lo que disminuye es el grosor del músculo.

• Fallos en el impulso: el corazón necesita de una señal eléctrica para comenzar cada contracción. El interruptor principal se encuentra en la aurícula derecha, pero existen otros interruptores por si este falla.

• Fallo en el envoltorio del corazón: el pericardio es el “forro” del corazón. Tiene dos capas y en el interior un poco de líquido lubricante; en las pericarditis este líquido aumenta mucho, comprimiendo “hacia adentro” al corazón.

Cualquiera que sea el problema la consecuencia va a ser la misma: la sangre va más despacio, y los pulmones no pueden oxigenarla adecuadamente. El oxígeno no llega en cantidad adecuada, sobre todo cuando las necesidades son mayores y la sangre al ir más lenta, impide que los riñones la filtren adecuadamente. Parte del líquido sanguíneo sale de los vasos, y se produce edema. El hígado tampoco puede funcionar bien; si no funciona el motor, todo lo demás está sufriendo.

Síntomas.

• Intolerancia al ejercicio. Esto puede ser más o menos grave según el corazón esté más o menos estropeado; cuando el corazón es capaz de compensar las demandas de oxígeno no hay problema, el problema es cuando no es capaz de compensarlo. En patologías no muy graves solo se notará esa intolerancia en ejercicios muy intensos. En problemas avanzados, cualquier pequeña petición extra, por ejemplo la excitación porque el propietario llega a casa, puede descompensar al enfermo.

• Tos cardiaca, para intentar expulsar el líquido que se acumula en los pulmones. Y por la irritación que se produce en los bronquios por que les empuja el corazón agrandado.

• Edemas al acumularse líquido. Se produce edema de las extremidades, en el pulmón, que dificulta aún más la oxigenación y encontramos tos cardiaca, y en el abdomen.

• Síncopes.

Tratamiento.

• Dieta, en dos sentidos: para hacer que el paciente tenga el peso adecuado y para controlar la cantidad de sal, ya que el aporte de sodio tiene que ser muy bajo.

• Ejercicio. La actividad moderada es muy beneficiosa.

• Vasodilatadores. Al aumentar el diámetro de los vasos, la sangre encuentra menos resistencia al paso y por tanto, el trabajo del corazón es menor.

• Diuréticos. Para eliminar el exceso de líquido que se ha salido de los vasos en el tórax (edema de pulmón) y en el abdomen (ascitis).

• Inotrópicos. Para aumentar la fuerza de contracción del músculo cardiaco.

• Antiarrítmicos. Su uso no es muy habitual en veterinaria.

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