junio 13, 2019

Atención en el parto de nuestras mascotas

Observaciones y precauciones elementales:

• Duración de la Gestación: 58 – 71 días a partir de la monta.

• Duración del Pre-Parto: 6 – 12 horas. Puede prolongarse hasta 36 horas en primíparas.

• Duración del Parto: 4 – 8 horas. Puede alcanzar 24 – 36 horas en primíparas.

• Intervalo entre Cachorros: Entre unos minutos y hora y media. Puede haber intervalos de reposo que nunca deben exceder las 4 horas.

Material necesario:

  • Paridera.
  • Periódicos (4 o 5 son suficientes).
  • Rollo de papel de cocina.
  • Lámpara de escritorio (“flexo”).
  • Trapo limpio.
  • Pera. Por si es necesario succionar de nariz y boca. (Disponible en farmacias).
  • Enchufe.
  • Aceite mineral.
  • Betadine (Povidona yodada).
  • Gasas.
  • Pinzas “de ropa”, previamente desinfectadas.
  • Algodón.
  • Cubo para ir tirando los papeles sucios, gasas,…

 

Preparación del Parto:

La Paridera.

Deberá prepararse al menos 1 semana antes del día previsto del parto, colocada en un lugar tranquilo y sin corrientes, pero con aire fresco. Básicamente, la paridera es un cajón que debe estar elevado por encima del suelo, con paredes que impidan que los cachorros se salgan, pero que permitan a la madre salir y entrar. De un tamaño que permita a la perra, moverse con comodidad. El fondo se cubrirá con material fácilmente renovable, (son perfectos los papeles de periódico).

Alimentación.

La perra que se elija para criar, debe estar en su peso corporal ideal y debe ser mantenida en este estado. La perra gestante debe ser alimentada con un pienso de calidad, con un alto contenido en proteínas y energía; es adecuado el “pienso de cachorros”, que además está convenientemente suplementado con vitaminas. (El aporte extra de vitaminas debe ser valorado individualmente).

En cuanto a la cantidad de alimento aportado, éste no debe incrementarse significativamente hasta las últimas semanas de gestación, (crecimiento rápido de los fetos).

Por término medio, el aporte debe ser aumentado progresivamente en un 25 %; sin embargo, las necesidades durante la lactación, sí pueden duplicar, e incluso triplicar, las necesidades de mantenimiento en el momento de máxima producción de leche, lo que sucede durante la tercera y la cuarta semana de lactación.

Una perra gestante bien alimentada, no perderá masa muscular, ni tampoco acumulará grasa durante la preñez, y su pelo conservará la calidad y el brillo.

Cuidados sanitarios previos al Parto:

Vacunación.

En caso de que no hubiera sido vacunada, o no se conociese su condición.

Desparasitación.

Es conveniente desparasitar a la perra con productos y dosis adecuadas dos semanas antes de la fecha prevista del parto, así como dos semanas después del nacimiento de los cachorros.

Revisión.

Valoración del estado general de la gestante, sobre todo en lo referente al peso, condición física, posible anemia, etc, así como para indicar la preparación necesaria, (paridera, esquilado perineal y de las mamas,…).

 

Signos de Parto Próximo / Parto Inminente:

A continuación indicaremos algunas de las manifestaciones principales que nos pueden alertar sobre la cercanía del parto; desgraciadamente, estos signos son muy variables, tanto en el momento de la presentación como en la misma expresión de éstos (pueden ser más o menos manifiestos o simplemente no aparecer). Todos los valores se expresan como “tiempo ante-parto”:

  1. Crecimiento de Pezones: 4 semanas.• Edema Vulvar: 4 días.• Secrección de Leche: 2 días.
  2. Inquietud, escarbar, disminución del apetito: 1 día.
  3. Frecuentes intentos de orinar, que pueden, o no, ser productivos.
  4. Repiración acelerada, laminado vulvar, descarga vaginal viscosa y/o sanguinolenta, se mira los flancos, gimoteos y aullidos: 12 horas.
  5. Descenso de la temperatura rectal en torno a 1ºC, (es, en mi opinión, el único signo fiable que nos informa de que el parto se producirá dentro de las 24 horas siguientes).
  6. Inicio de las contracciones, (endurecimiento manifiesto del vientre).

El Parto:

La mayoría de las perras permanecen acostadas durante todo el tiempo de expulsión; sin embargo, entre nacimientos puede abandonar la paridera y orinar o defecar, e incluso beber un poquito de agua.

También puede ocurrir que en el momento del parto la perra rechace la paridera y busque otro lugar (debajo de alguna cama, de la mesa de la cocina,…), por lo que deberemos intentar que retorne a la paridera. Si esto no sucede, también podemos llevar la paridera (siempre que esto sea posible) al lugar elegido por ella. Tampoco debemos mostrarnos demasiado insistentes, puesto que esto puede llevar a la INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL PARTO, proceso en principio no peligroso pero que si se repite puede llevar al agotamiento de la hembra o a la muerte de los fetos.

 

Fases del Parto:

Primer Estadío:

Relajación y dilatación del útero. Dura de 4 a 12 horas (excepcionalmente se puede prolongar hasta 36 horas).La perra está molesta, jadea, rechaza el alimento. Puede temblar, vomitar y mira a los flancos. Se producen contracciones uterinas débiles, raramente perceptibles. Puede orinar.En general debe dejarse sola a la hembra, aunque si está muy acostumbrada a la compañía del dueño puede preferir su presencia. En cualquier caso, debe evitarse la observación por muchas personas o cualquier otro estímulo que pueda alterarla.

Segundo Estadío:

Expulsión de los fetos, con esfuerzo visible de contracción. El intervalo entre contracciones es muy variable.

La perra está tumbada (o sentada), se lame la vulva entre contracciones. Se rompe la bolsa y sale cierta cantidad de líquido; cuando el feto pasa a la pelvis se produce una nueva liberación de líquido. Podemos apreciar un abultamiento entre al ano y la vulva que corresponde a la bolsa con el feto.

Tras cierto número de contracciones se produce la expulsión del feto dentro de la bolsa o, más frecuentemente, con la bolsa rota espontáneamente o con la intervención de la perra.

La salida del feto suele ser “de cabeza”, aunque no son infrecuentes las presentaciones posteriores, que suelen resolverse sin mayor problema.

Después de la expulsión, la hembra atiende al cachorro, rompe el cordón umbilical, lame nariz y boca para liberar los orificios y para estimular la respiración del recién nacido; así mismo, lame su propio cuerpo y vuelve a interesarse por el cachorro, corta el cordón umbilical, lame el tórax para estimular los centros respiratorios y secarle y coloca al recién nacido a lo largo de su cuerpo.

Repetirá esta operación con cada cachorro.

La hembra suele tratar igual a los cachorros muertos y a los vivos, hasta que los primeros se quedan fríos.

Tercer Estadío:

Expulsión placentaria que dura de 5 a 15 minutos. No es infrecuente que salgan varios cachorros, o incluso todos, antes de que se expulsen las membranas fetales.

El periodo entre nacimientos es muy variable, entre 5 y 60 minutos con un promedio de 30 minutos estaremos en valores normales, sin embargo, si la camada es grande, pueden pasar hasta 4 horas en las cuales la perra se recupera.

Nota: En contra de la creencia popular, que la madre se coma las placentas no tiene ningún efecto beneficioso para ella y sí puede tener efectos negativos, como provocar el vómito aumentando las pérdidas de líquidos y el cansancio. Siempre que sea posible, retiraremos nosotros las placentas junto con los demás desechos.

¡ Motivos de Alarma!:

  1. Cuando la gestación se prolonga más de 71 días desde la primera cubrición.
  2. Cuando la temperatura rectal ha descendido hace más de 24 horas y no ha nacido ningún cachorro.
  3. Cuando hay secreción verdosa o marrón desde hace más de 12 horas y no hay expulsión de ningún feto.
  4. Si pasan más de 4 horas después de comenzar las contracciones expulsivas y el nacimiento del primer cachorro.
  5. Si pasan más de 2 horas de la expulsión entre fetos.
  6. Si la hembra muestra signos de agotamiento o de enfermedad.
  7. Cuando hay hemorragia.

 

La hipocalcemia es especialmente frecuente en razas pequeñas. Puede presentarse al final de la gestación, pero es más frecuente al inicio de la lactación. Los signos son hipersalivación, jadeos y gemidos; si no se trata, posteriormente aparecen espasmos musculares.

Ayuda en el Parto:

Cuando el parto ocurre de manera natural y espontánea no es necesaria ninguna intervención, y la paridera será suficiente para albergar tanto a la madre como a los cachorros durante el parto y la lactación. Para mantener limpia la paridera, basta con renovar los periódicos cuando sea necesario.

Sin embargo, si durante el parto es necesario ayudar (hembras primerizas, nerviosas, sospecha de complicación,…), puede ser más cómodo prescindir de la paridera y optar por un sitio limpio, tranquilo, libre de corrientes, que posteriormente podamos limpiarlo sin dificultad y que nos permita desenvolvernos con comodidad.

Atención al Recién Nacido:

  1. Debe quedar claro que es la madre la que mejor puede atender al recién nacido, y que intervendremos sólo si ella no lo hace. En este caso, debemos actuar rápidamente pero con tranquilidad y en el orden siguiente:
  2. Liberar al recién nacido de las bolsas placentarias.
  3. Limpiar las fosas nasales y la boca. Podemos balancearlo boca abajo bien sujeto (todo el cuerpo, teniendo especial cuidado con el cuello) o utilizar una “pera” para succionar las secreciones y estimular la respiración frotando enérgicamente el dorso a “contrapelo”.
  4. Romper el cordón umbilical. Hay que exprimirlo primero en sentido descendente y realizar una ligadura (nudo) antes de romperlo, mejor desgarrándolo que cortándolo, y desinfectar con povidona yodada (BETADINE). Si es necesario romperlo con urgencia (por ejemplo, para estimular la respiración), poner una pinza y rasgarlo.

Es fundamental que el cachorro esté seco, y para ello le secaremos “a contrapelo” todo el cuerpo. Buscaremos un ambiente sin corrientes y con una temperatura entre 29~32ºC, para lo que podemos utilizar como fuente de calor un “flexo” o una lámpara baja.

LA TOMA DE CALOSTRO DEBEN REALIZARLA CUANTO ANTES, SIEMPRE ANTES DE LAS 24 HORAS DESDE EL NACIMIENTO, SIN LIMITACIÓN DE CANTIDAD. Por este motivo, debe colocarse al cachorro entre las mamas tan pronto como sea posible.

Si el tamaño de la camada es grande, debemos asegurarnos de que todos los cachorros ingieren calostro, atendiendo especialmente a aquellos que sean de menor tamaño, estén ligeramente debilitados o sean los últimos en nacer. Este mismo principio debe aplicarse durante toda la lactación.

En caso de que algún cachorro estuviese débil o se enfriara ligeramente, puede administrarse una solución de azúcar o miel en agua templada.

 

Si tuviéramos que ALIMENTARLO ARTIFICIALMENTE, tendremos en cuenta lo siguiente:

• Ante sospecha de que el cachorro no mama realizaremos pesadas diarias para comprobar si gana o pierde peso.

• La toma de calostro es de gran importancia, sin embargo, no debemos pensar que un cachorro que no ha tenido acceso al calostro (por abandono o muerte de la madre e imposibilidad de encontrarle una nodriza) está necesariamente condenado. Podemos acudir al veterinario para que nos aconseje o fabrique un “calostro artificial”. Además, un cachorro puede sobrevivir sin toma de calostro.

• La leche artificial deberá ser adecuada para su especie, siempre que sea posible de alta calidad. En cualquier caso, si tenemos que optar por la leche de vaca, elegiremos la “fórmula de Hoskins”:

Perros:

▸ 120 mL de leche de vaca semi-desnatada.

▸ 120 mL de agua.

▸ De 2 a 4 yemas de huevo.

▸ 1 cucharadita de aceite vegetal.

▸ 1 gramo de carbonato cálcico.

Gatos:

▸ 90 mL de leche condensada.

▸ 90 mL de agua.

▸ De 3 a 4 yemas de huevo.

▸ 120 mL de yogur natural.

 

• En cuanto a la frecuencia de administración, ésta debe ser tan alta como podamos, sobre todo durante los primeros días de vida, y después de la primera semana podemos disminuir progresivamente la frecuencia. Sin ser estrictos, podemos fijar una frecuencia de 8 tomas durante la primera semana, 6 en la segunda y 4-6 durante la tercera, en la que empezaremos a introducir alimento húmedo (al principio para que jueguen); en la 6ª semana, al menos el 25% del alimento será pienso humedecido.

Es importante pensar que la nutrición excesiva del cachorro no va a reportarle ningún beneficio y sí bastantes perjuicios, por lo que no debemos superar las cantidades recomendadas.

• Después de cada toma realizaremos un masaje alrededor del ano con una toallita humedecida para que el cachorro orine y defeque, al menos los primeros días.

• También debemos utilizar la lactación artificial cuando la camada ha sido muy grande o la hembra muestra signos de agotamiento o adelgazamiento preocupante. En estos casos, la forma adecuada de actuar es alternar la lactación artificial con la natural, de forma que todos los cachorros reciban alguna toma de leche materna que es, naturalmente, la idónea, por buena que sea la leche “comercial”.

 

Cuidados de la madre después del parto:

Al finalizar el parto, la madre acaba de limpiar a los cachorros, se acicala y acerca a sus hijos a sus mamas ella para invitarlos a que amamanten, después suele descansar.Durante la primera semana, la perra permanece la mayor parte del tiempo en la paridera. Sale para hacer sus necesidades y regresa para atenderlos. A partir de la segunda semana, cada vez pasa mas tiempo fuera y a partir de la tercera o cuarta semana empieza a mostrar inquietud y a estar incomoda durante la mamada. La naturaleza está diciendo que es el momento del destete.

Descargas vaginales normales:

Los 2-3 días siguientes al parto, la descarga es verdosa o rojiza y acuosa; la semana siguiente, pasa a marronacea y la cantidad es menor; durante las semanas 2 y 3, la secreción es escasa, rojiza clara u oscura y de consistencia mucoide. Si las descargas se prolongan mas allá de la tercera semana es conveniente que lleves a tu perra al veterinario y analizar esas secreciones para asegurarte de que todo es normal. El tamaño del útero se recupera en un mes (aprox.), pero el endometrio necesita 3 meses para su completa reparación.

Alimentación, evolución del peso y la condición:

Las necesidades de alimentación de la perra después del parto van a ser naturalmente mayores, se incrementan progresivamente hasta la cuarta semana de lactación para después descender, también de modo gradual. El tipo de alimento aconsejado es aquél completo, rico en proteínas pero también en energía, un alimento de cachorros de alta gama se considera el adecuado en esta etapa, así mismo, una pequeña pérdida de peso en la primera parte de la lactación no debe asustarnos, sobre todo si no empeora en su condición general, esto es fácilmente valorable por la calidad del pelaje así como por la actitud de la hembra (atención, capacidad para el juego, energía en sus movimientos…). En el periodo de máxima necesidad dejaremos que la madre se alimente “ad limitum”, es decir, sin límite de cantidad.

Destete:

A partir de la tercera semana, los cachorros están preparados para comenzar a ingerir otros alimentos. Este cambio debe ser progresivo, debe durar alrededor de una semana, es decir, a partir de la cuarta semana los cachorros deben alimentarse por su cuenta. Ahora podemos ayudar a la retirada de la leche de las mamas, el “secado” Para que la retracción de las mamas sea lo más perfecta y la supresión de la secreción láctea rápida, si la perra esta en buenas condiciones podemos optar por restricción total del alimento el día del destete y restricción moderada del agua. Durante los dos días siguientes, se le aportara media ración con “tortilla de perejil” (previa al alimento para que no lo rechace).

¡ Signos de Alarma!:

  1. La no expulsión de alguno de los fetos o la retención de las bolsas placentarias puede conllevar un grave riesgo para la madre, signos de debilidad, malestar, inquietud, anorexia, vómitos o fiebre en los primeros días después del parto deben ser atendidos con urgencia.
  2. Las mamas también deben de ser objeto de atención, las mamitis o mastitis pueden ocurrir y en ese caso observaremos secreciones anómalas, enrojecimiento de una o varias mamas, tumefacción, aumento exagerado del tamaño o dolor. Eso implica un grave riesgo para la madre, peor también para los cachorros la leche en malas condiciones, las mamitis o síndrome de la leche tóxica, puede perjudicar, incluso matar, a los cachorros.
  3. Fiebre de la leche, hipocalcemia posparto o eclampsia. en algunos casos, especialmente en perras miniatura, las exigencias en calcio de los cachorros son superiores a lo que la perra puede aportar, se produce entonces una caída del calcio en la sangre de la madre, lo que tiene graves consecuencias para ella, en forma de nerviosismo, jadeo, incoordinación, temblores, ataques “epileptiodes”, alteraciones cardíacas que pueden llegar a la muerte de la perrita. Si ves alguno de estos síntomas en tu perra acude al veterinario inmediatamente.
  4. Adelgazamiento excesivo, caída exagerada del pelo, mal aspecto general, debilidad o decaimiento pueden suponer que la lactación está siendo un esfuerzo excesivo para tu perra, acude a tu veterinario y déjate aconsejar por él.

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